- Qué es una memoria genérica y por qué sigue siendo habitual
- Qué define una memoria técnica adaptada a la obra
- Impacto directo en la valoración del Sobre B
- Ejemplos claros de diferencia entre ambos enfoques
- El papel de la memoria constructiva en la diferenciación
- Cómo adaptar correctamente una memoria técnica a la obra
- Errores frecuentes al intentar adaptar una memoria
- ICEPRO y la redacción de memorias técnicas adaptadas
- La diferencia que marca el resultado
- FAQ – Preguntas frecuentes
En una licitación pública, la diferencia entre una memoria genérica y una memoria adaptada a la obra puede marcar directamente la puntuación en el Sobre B e incluso el resultado final del concurso. Mientras que una memoria genérica se limita a describir procedimientos estándar sin conexión real con el proyecto, una memoria técnica adaptada demuestra conocimiento específico, capacidad de análisis y coherencia constructiva. Este enfoque no solo mejora la valoración técnica, sino que transmite solvencia y reduce la percepción de riesgo por parte de la mesa de contratación.

Qué es una memoria genérica y por qué sigue siendo habitual
A pesar de la creciente exigencia técnica en las licitaciones, sigue siendo frecuente encontrar memorias técnicas con un alto grado de estandarización.
Una memoria genérica es aquella que:
• Describe procesos constructivos tipo
• Utiliza textos reutilizados de otras ofertas
• No incorpora referencias específicas al proyecto
• Mantiene una estructura válida pero poco desarrollada
El problema no es tanto el contenido en sí, sino la falta de conexión con la obra concreta. Este tipo de memoria puede resultar correcta desde un punto de vista formal, pero no aporta valor diferencial ni evidencia un análisis técnico real.
En la práctica, esto se traduce en documentos donde se habla, por ejemplo, de “movimientos de tierras” o “ejecución de firmes” sin mencionar volúmenes, condicionantes del terreno o interferencias específicas. Para una mesa técnica, esto equivale a una propuesta poco trabajada.
Qué define una memoria técnica adaptada a la obra
Una memoria adaptada no es simplemente una versión “más larga” o “más detallada”, sino un documento que responde directamente a las particularidades del proyecto.
Esto implica que cada apartado está construido a partir de:
• Las mediciones reales
• Los planos
• Las condiciones del entorno
• La lógica constructiva de la obra
Por ejemplo, en lugar de describir de forma general la ejecución de un desmonte, una memoria adaptada explicará:
• El volumen concreto a ejecutar
• El tipo de material (roca, suelo, mixto)
• Los medios necesarios
• La interacción con el tráfico o servicios afectados
Este nivel de concreción es lo que permite que la oferta técnica gane credibilidad y puntuación.
Impacto directo en la valoración del Sobre B
Uno de los errores más habituales es pensar que la diferencia entre ambas memorias es “estética” o de estilo. En realidad, tiene un impacto directo en la puntuación.
Qué percibe la masa de contratación
Cuando evalúa una oferta técnica, la mesa no solo revisa el contenido, sino que interpreta el grado de conocimiento del proyecto.
Una memoria genérica transmite:
• Falta de análisis
• Enfoque estándar
• Menor control del proceso constructivo
Mientras que una memoria adaptada transmite:
• Conocimiento real de la obra
• Anticipación de problemas
• Coherencia técnica
Esta percepción influye directamente en criterios como:
• Calidad técnica de la propuesta
• Viabilidad de la solución
• Grado de detalle
Ejemplos claros de diferencia entre ambos enfoques
Para entender mejor la diferencia, es útil comparar cómo se desarrolla un mismo apartado en ambos casos.
Ejemplo. Movimiento de tierras
En una memoria genérica:
Se describen las fases habituales: desbroce, excavación, transporte y extendido, sin referencias al proyecto concreto.
En una memoria adaptada:
Se explica cómo se van a ejecutar los desmontes según su tipología, cómo se gestionan los excedentes, qué vertederos se utilizan y cómo se organiza la maquinaria en función de los volúmenes reales.
Aquí es donde aparece el valor técnico: en la capacidad de convertir datos del proyecto en decisiones constructivas.
Ejemplo. Gestión del tráfico en obras
En una memoria genérica:
Se menciona la señalización y desvíos de tráfico de forma estándar.
En una memoria adaptada:
Se analizan las afecciones reales, se plantean fases de obra compatibles con el tráfico existente y se justifican soluciones específicas (cortes parciales, desvíos provisionales, señalización adaptada).
Este desarrollo demuestra comprensión del entorno y reduce incertidumbre.
El papel de la memoria constructiva en la diferenciación
Dentro de la oferta técnica, la memoria constructiva es el bloque donde más se nota esta diferencia.
Una memoria constructiva bien adaptada no se limita a describir procesos, sino que narra la ejecución de la obra como si ya estuviera en marcha. Esto implica:
• Secuenciar las actividades de forma coherente
• Asignar medios adecuados a cada fase
• Tener en cuenta condiciones reales
Cuando este apartado está bien desarrollado, la propuesta deja de ser teórica y pasa a ser operativa.
Cómo adaptar correctamente una memoria técnica a la obra
Adaptar una memoria no consiste en “añadir detalles”, sino en cambiar el enfoque de redacción.
Paso 1. Lectura técnica del proyecto
Antes de escribir, es imprescindible analizar:
• Planos
• Mediciones
• Anejos
• Condicionantes
Este análisis permite detectar puntos críticos que luego se incorporarán a la memoria.
Paso 2. Identificación de elementos clave
No todas las partes del proyecto tienen el mismo peso. Una memoria adaptada debe centrarse en:
• Fases críticas
• Unidades complejas
• iIterferencias relevantes
Esto permite priorizar el contenido y evitar relleno innecesario.
Paso 3. Desarrollo técnico de los procesos
Aquí es donde se marca la diferencia.
Por ejemplo, al describir una unidad de obra, no basta con indicar el proceso. Es necesario explicar:
• Cómo se organiza
• Qué medios intervienen
• Qué problemas pueden surgir
• Cómo se resuelven
Este desarrollo es el que aporta valor real.
Paso 4. Coherencia global
Una memoria adaptada debe ser coherente en todos sus apartados:
• El proceso constructivo debe encajar con el cronograma
• Los medios deben ser compatibles con los rendimientos
• Las soluciones deben responder a los condicionantes
Cuando existe esta coherencia, la oferta técnica gana solidez.
Errores frecuentes al intentar adaptar una memoria
Muchas veces se intenta “adaptar” una memoria sin cambiar realmente el enfoque.
Los errores más habituales son:
• Introducir datos del proyecto sin integrarlos en el discurso
• Añadir cifras sin justificar decisiones
• Modificar superficialmente textos estándar
• Mantener estructuras genéricas sin análisis
El resultado es un documento aparentemente específico, pero que sigue siendo genérico en esencia.
ICEPRO y la redacción de memorias técnicas adaptadas
En ICEPRO Ingenieros trabajamos precisamente en este punto: transformar una base técnica en una propuesta adaptada y competitiva.
Esto implica:
• Analizar en profundidad cada proyecto
• Identificar los puntos clave de valoración
• Estructurar la memoria en función del pliego
• Desarrollar contenido técnico real, no genérico
El objetivo no es hacer una memoria más larga, sino una memoria mejor enfocada.
La diferencia que marca el resultado
La diferencia entre una memoria genérica y una memoria adaptada no es solo técnica, es estratégica. En un contexto donde las licitaciones son cada vez más competitivas, la calidad de la oferta técnica es uno de los principales factores de diferenciación.
Una memoria genérica puede cumplir. Una memoria adaptada compite.
FAQ – Preguntas frecuentes
¿Qué es una memoria genérica en una licitación?
Es un documento estándar que no está adaptado a las características específicas del proyecto.
¿Qué aporta una memoria adaptada?
Mayor puntuación, credibilidad técnica y mejor percepción por parte de la mesa de contratación.
¿Es necesario rehacer la memoria para cada licitación?
Sí, al menos en los apartados clave, para asegurar coherencia y adaptación.
¿Dónde se nota más la diferencia?
En la memoria constructiva y en la justificación técnica de los procesos.
Si quieres mejorar la calidad de tus ofertas técnicas y diferenciarte en licitaciones públicas, en ICEPRO Ingenieros podemos ayudarte a desarrollar memorias técnicas adaptadas a cada obra, alineadas con los criterios de valoración y enfocadas a maximizar la puntuación
